El Centro Loyola Ayacucho, en el marco del proyecto “Jóvenes y Adolescentes por un Medio Ambiente con Justicia: Agroecología para una Buena Vida”, realizó la I Eco Feria: Frutos de la Tierra, en colaboración con el Comité Regional de Promoción y Articulación al Mercado de Productos Agroecológicos (Frutos de la Tierra) Ayacucho, la Dirección Regional Agraria de Ayacucho (DRAA), la Asociación Nacional de Productores Ecológicos (ANPE) y la Asociación Regional de Productores Orgánicos de Ayacucho (ARPOA).
Esta feria tuvo como objetivo principal fomentar la integración del mercado local con la producción agroecológica regional, promoviendo productos frescos y procesados provenientes de pequeños agricultores familiares. Además de fortalecer la economía local, la actividad buscó sensibilizar a la comunidad sobre la importancia de una producción sostenible, respetuosa con el medio ambiente y alineada con los principios de justicia ambiental.
Uno de los momentos destacados fue la participación activa de los jóvenes promotores ambientales, quienes presentaron el proyecto a través de diversas expresiones creativas. Entre estas, se incluyeron diseños artísticos, una maqueta representativa de una sociedad ecológica, la demostración del proceso de compostaje y la organización de dinámicas educativas y juegos interactivos. Estas actividades no solo mostraron el compromiso de los jóvenes con el medio ambiente, sino que también sirvieron como herramienta para inspirar a los asistentes.
La feria contó con la valiosa participación de docentes, padres y madres de familia, así como estudiantes de nivel primario de la institución educativa “Abraham Valdelomar”. Los niños y niñas tuvieron la oportunidad de aprender sobre la lumbricultura, una práctica clave para el cuidado del suelo y la producción ecológica. Esta experiencia generó gran interés entre los estudiantes, incentivando su curiosidad y compromiso hacia la protección ambiental.
A través de esta iniciativa, el Centro Loyola Ayacucho y sus aliados reafirman su compromiso con la promoción de un desarrollo sostenible y la construcción de un modelo agroecológico que garantice el bienestar de las comunidades, el respeto por la biodiversidad y el cuidado de nuestro planeta. La I Eco Feria no solo fue un espacio para el intercambio de productos y conocimientos, sino también un paso hacia la consolidación de una sociedad más justa, solidaria y en armonía con la naturaleza.